
¿Regar o no regar? Esa es la cuestión, como dirÃa Hamlet.
El riego es uno de tantos aspectos relacionados con el “cultivo de la trufa†sobre el que existen muchas opiniones a veces contradictorias.
A riesgo de parecer laxos dirÃamos que sobre la conveniencia del riego, depende.
Está profusamente explicado en manuales de diferentes autores que para poder llevar a cabo una plantación se requiere unas condiciones climatológicas especÃficas, y en concreto una determinada pluviometrÃa anual media y una mÃnima en la época estival.
En verano debe caer una cantidad mÃnima de lluvia de entre 72 y 175 litros. Es precisamente ésta época la que determinará la productividad y el tamaño de las trufas en invierno, sabiendo que un verano poco lluvioso nos traerá poca trufa y además pequeña.
Por este motivo en muchas plantaciones se instala un sistema de riego, por cierto nada barato, que deberá ser por microaspersión y no por goteo ya que éste último provoca pequeñas alteraciones en el suelo que perjudican al hongo.
Igual que un déficit de agua en verano nos perjudica, un exceso tampoco nos irÃa bien. Debemos tener siempre presentes que pensamos en trufa, no en árbol. El hongo vive en simbiosis con la planta mediante las micorrizas que se forman en las raÃces, y que esta convivencia es asà en tanto que ambos se necesitan. El hongo favorece al árbol fijando nutrientes y facilitándole agua, pero si el árbol obtiene esto por si mismo ya no lo necesita. Por tanto, debemos tener cuidado con el riego con el objeto de no “mimar†demasiado al árbol.
Con todo esto la recomendación es similar a la de otros aspectos técnicos relacionados con la truficultura. El asesoramiento de un profesional le vendrá bien para llevar adelante su plantación de manera exitosa.


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Hola!! Soy un lector de vuestros articulos del cual estoy bastante interesado,. por las tecnicas de truficultura que pueda aprender. En el tema de los aportes me gustaria saber algun tipo de aporte diferente al del tema expuesto. He oido que hay un tipo de abono expreso para la truficultura. Yo estoy haciendo mis primeras pruebas en unos campos de avellaneros que producen algo de trufa, pero me gustaria que alguien abriera ese librillo y nos diera unos buenos consejos a los jovenes que nos apasiona este mundo. Gracias!!!.
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Hola Pedro,
la verdad es que esos abonos expresos de los que hablas no los conozco demasiado bien. De todas formas no veo nada claro que pueda existir un abono “selectivo” para las truferas. Recuerda que en la truficultura no hay que “mimar” a la planta, sino “hacerla sufrir” un poquito para que la planta vea un “buen alidado” en el hongo que va micorrizado en sus raÃces y asà reforzar su simbiosis. Si abonamos la planta ésta deja de necesitar al hongo que le cataliza la absorción de agua y nutrientes. Si te ponen un chuletón gratis en la mesa, ¿pagarÃas por que alguien te trajera algo de carne?
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